Stranger Things: un final que no se atrevió a ser legendario
Tras 9 años, llegó a su fin la serie emblemática de Netflix
Iniciamos un nuevo año de reseñas en Cronoverso. Empezaré el camino de 2026 con una breve reseña de lo que fue la última temporada de la serie de Netflix que hace 9 años le voló la cabeza a millones de espectadores, donde me incluyo, para luego tener una segunda y tercera temporada bastante pobres, con una cuarta muy cercana a lo que fue la primera, y una quinta que dejó sabores agridulces y una locura colectiva en redes sociales.
Hablo de Stranger Things.
Advertencia
Como saben, en Cronoverso no nos gusta dar spoilers, pero es muy difícil poder hacer una reseña de esta última temporada sin caer en ellos. Es por esto, que decidí esperar casi una semana desde que se lanzó el último episodio de la serie, sin omitir una disculpa por no respetar nuestras propias reglas y advertir que, pasando esta advertencia, si no has visto la última temporada, te puedes encontrar con algo que no querías saber antes de tiempo. Si eres de estos últimos, te invito a que veas la serie y luego vuelvas para unirte a la discusión.
De igual forma, me enfocaré solamente en lo que vimos en pantalla, no caeré en la histeria colectiva del #conformitygate que inundó las redes sociales, ni en toda la atadura de cabos que han hecho los creadores de la serie, los hermanos Duffer, en diversas entrevistas, ni intentar hacer las conexiones con la obra de teatro que habla del origen de Vecna.
Una vez señalado lo anterior, vámonos a lo bueno.
El Volumen 1
A pesar de que nos hicieron esperar más de 3 años, decidieron soltar los capítulos en 2 volúmenes. Los primeros cuatro a finales de noviembre del año pasado, mientras que 3 más, el 25 de diciembre y el esperado final, el 31 del mismo mes.
La verdad, odio que dividan así los capítulos. Si pago streaming, quiero todos al mismo tiempo. Pero bueno, ese es tema para otro momento.
El volumen 1 nos pone 18 meses después del final de la temporada 4. Obviamente, la idea fue medio hacer ver a los actores, lejos de la adolescencia, como jóvenes preparatorianos, cosa que, por cierto, nunca sucedió.
Los mentados 18 meses
Sin embargo, este brinco en el tiempo terminó afectando la historia. El épico final de la cuarta temporada quedó en puro humo, nos enteramos de que sólo Hawkins se vio invadido por el ejército estadounidense y los pusieron en cuarentena y ya. Asimismo, como se comporta Dustin no termina de cuadrar. Tuvo 18 meses para vivir el duelo de la muerte de Eddie.
Por más que le doliera y le afectara, no es creíble que siga actuando como si hubiera pasado el día anterior. ¿Me están diciendo que ni su mamá ni sus amigos hicieron algo en esos meses para ayudarlo? ¿Me están diciendo que, tras 18 meses, apenas lo van a golpear por usar la playera de Hellfire Club?
Este tema de Dustin encapsula lo mal que queda el brinco. Pareciera que todo quedó suspendido hasta que Vecna se recuperara y todo empezara de nuevo. Simplemente, no es creíble. En 18 meses pueden pasar mil cosas, y no sólo que Robin trabaje de DJ o que Eleven se convierta en una superheroína.
La incompetencia militar
Por otra parte, el plan del ejército tampoco es el mejor. Resulta que tienen una base en el Upside down, misma que por momentos se ve llena de soldados y, luego, cuando es conveniente para la trama, no hay nadie. Asimismo, la idea de utilizar la sangre de Kali, aquella que apareció en la temporada 2 cuando se intentó hacer un spin-off, en mujeres embarazadas para crear más niños como Eleven no tiene ni pies ni cabeza. ¿Cuánto tiempo tienen haciéndolo? ¿Ya nació algún bebé? ¿Por qué nadie las cuidó al final? ¿Por qué los héroes de la serie las dejaron morir de esa manera?
Toda la trama, absolutamente toda, que tiene que ver con el ejército es patética. No dejemos de lado cometar que la serie está ambientada cuando aún existía la Guerra Fría entre Rusia y Estados Unidos, de hecho, la Dra. Kay, interpretada por Linda Hamilton, sí, ella fue la estrella ochentera especial de esta temporada, lo menciona. Que, por cierto, que desperdicio de personaje, no aportó absolutamente nada al final.
Entonces, nos quieren vender la idea de que una de las Fuerzas Armadas más entrenadas y que en esas épocas no se andaba con cuentos y hasta se daba el lujo de derrocar gobiernos democráticamente elegidos y apoyar dictaduras, no pudieron vencer a un grupo de adolescentes y tres adultos. Y no sólo eso, al final, cuando todo se resolvió. ¿Realmente creen que se van a ir de Hawkins sin castigar a un grupo de personas que no sólo protegió a una fugitiva federal, sino que destruyó una base militar y asesinó a varios elementos de sus filas? El ejército ochentero estadounidense los hubiera desaparecido sin miramientos. Ya me estoy volviendo a enojar.
Regresando al tema
Ahora bien, creo que me estoy desviando nuevamente.
Lo que quería decir es que los primeros cuatro capítulos, lo que se llamó el Volumen 1, a pesar del salto en el tiempo y todas las incongruencias que este trajo, fueron bastante buenos. Pudieron pecar de que fueron un poco lentos, pero volvimos a ver la dinámica entre los 4 personajes ya no tan niños, así como la unión de todo el elenco, que fue creciendo cada temporada a pasos agigantados. El desarrollo en la relación entre Hopper y Eleven también fue buena, vimos como el primero aprendió a confiar poco a poco en la segunda, lo que nos llevó al desenlace de la serie de mejor manera.
Asimismo, el paso de Will de un personaje timorato y siempre urgido de ser salvado por alguien más, a uno poderoso capaz de competir con Eleven, también fue un acierto. Los últimos minutos del capítulo 4 fueron espectaculares.
¿Holly quién?
Por otra parte, me uno a las voces que han reclamado que se le dio mucho tiempo a la historia de Holly, la hermana de Mike. Un personaje que pasó de ser un extra glorificado a la pieza fundamental de la historia, dejando atrás a la propia Eleven y el resto de los personajes que hemos seguido por 4 temporadas y casi 9 años.
El plan de Vecna pudo funcionar sin necesidad de involucrar a Holly y a los 11 niños restantes, dándoles tanto peso narrativo y tiempo en pantalla.
Ahora, el Volumen 2
Ya que estoy hablando de lo que no me terminó de gustar, diré que el Volumen 2 fue de más a menos. Después del capítulo 4, se esperaba que el final fuera más que épico, pero no, tristemente, vimos un final bastante desabrido.
Entre los episodios 5 al 7 no pasó mucho, fueron lentos y sólo nos dieron el regreso de Max al mundo de los mortales, así como la explicación del plan final de Vecna. Asimismo, conocimos qué es realmente el Upside down y que hay del otro lado del punte. Una tontería considerando que nunca habíamos visto la “pared” y de la nada hay otro planeta.
Tres capítulos que perfectamente pudieron ser uno.
La escena
No me quiero meter mucho a la polémica de lo que fue el final del capítulo 7. Sólo diré que entiendo por qué Vecna pudiera utilizar la orientación sexual de Will como un arma para amedrentarlo. Recordemos que la serie está ambientada en una época donde la homosexualidad seguía siendo mal vista, sin dejar de mencionar todos los prejuicios que se generaron contra dicha comunidad con la epidemia del SIDA.
Lo que no comparto es el momento y la forma en que se decidió que el personaje de Will saliera del clóset. El mundo como lo conocemos está por terminar, el apocalipsis está a unas horas, todos sus seres queridos están por morir y se toma todo el tiempo que desea para una conversación con casi todos los personajes de la serie.
Creo que un guionista más inteligente pudo encontrar una manera más orgánica para dar a conocer la situación y los miedos de Will. Fue una escena patética y pretenciosa al mismo tiempo, un total desacierto. El Volumen 2 será más recordado por esa escena que por el desenlace de la historia.
El gran final
Y hablando del final, la verdad que fue una gran decepción, al grado que mucha gente se convenció de que no era el capítulo definitivo y buscó todas las “pistas” para asegurar que habría un final final, cosa que, al momento de escribir esta columna, no ha sucedido y dudo que pase.
Con miedo al éxito
Fue una pena que los guionistas se hayan acobardado. Tuvieron pavor de matar a uno de los personajes principales, de como 15 que había, el 99% salió ileso. Fue increíble que con todo lo que tuvieron que enfrentar a lo largo de los años, ni uno solo hubiera muerto. La caída de dos o tres de ellos le hubiera dado un peso emotivo importantísimo al cierre de la historia, pero no fue así.
Héroes contra Villanos
La batalla final fue totalmente insípida, llena de efectos especiales pobrísimos y envuelta en un filtro amarillo nefasto. Aunado en que, a la mitad del capítulo, nos metieron 5 minutos de anuncio del próximo spin-off, dejando más preguntas que respuestas, simple y llanamente patético.
Inconcebible que el planeta de origen de los Demogorgones y demás aliados de Vecna, no hubiera uno solo en la batalla. De igual forma, el plot twist final, de que realmente el Mind Flayer era el que movía todos los hilos, no fue tan impactante como esperaban.
Vecna y su jefe fueron derrotados de una manera ridícula.
El adiós de Eleven
El desenlace, a pesar de tener coherencia con la historia, tampoco fue tan poderoso, como creo los escritores lo imaginaron. El sacrificio de Eleven pareció innecesario, si ya había escapado de las armas que la aturdían y podía usar sus poderes, por qué optó por ese camino.
En ningún momento se sintió que la decisión de morir por la causa era la más correcta cuando ya había superado el obstáculo de los soldados.
Sin dudas, dejó un sabor amargo.
El Epílogo
Finalmente, el epílogo, creo yo, fue de lo mejor. Tuvo su parte emotiva, cerró, tal vez no de la mejor manera, las historias de los personajes y le dejó abierto al espectador la opción de imaginarse un final mejor para Eleven.
El veredicto
Para cerrar, puedo decir que, a pesar de todos los deslices y fallas de esta temporada, así como un final que dejó muchísimo que desear, si eres fan de la serie no puedes dejar de verla. Seguramente terminarás más enojado que contento, pero al final del día, entendido el giro que le dieron a la historia en los últimos momentos.
El desenlace, mal diseñado y apresurado, sí termina teniendo coherencia y, repito, te lo deja abierto a tu interpretación. Aunque, desde mi punto de vista, Eleven murió.
Del uno al cinco, le daría una calificación de 3 a esta temporada, y un 4 en general a toda la serie.
En fin, creo que mi “breve reseña” se extendió de más. Nuevamente, una disculpa por los spoilers, pero como verán, tenía mucho que decir sobre esta última temporada, y eso que dejé unas cosas en el tintero.
















Puff, yo me quedé al final de la tercera temporada…. Igual me animo a terminarla uno de estos días, pero antes tengo que terminar alguna otra serie que he empezado y me llama más, la verdad….
Esto me lo apunto para leer cuándo la termine. Quizá en unas semanas, ahora que está entera y puedo acabar lo que me queda todo seguido.