Frankenstein (2025): Del Toro lo volvió a hacer
Una película que hipnotiza, atrapa y no te suelta. Reseña sin spoilers.
LA PROPUESTA DE DEL TORO
Guillermo del Toro se ha superado a sí mismo.
Su Frankenstein convirtió una tragedia en obra maestra. Devolvió el horror gótico a la cima, pero sobre todo, dejó una sensación extraña en el cuerpo a los que hemos podido adelantarnos al estreno en plataforma. Una película que hipnotiza, atrapa y no te suelta. Incluso te hace desear volverla a ver enseguida, cosa que querrás hacer el próximo 7 de Noviembre cuando llegue a Netflix.
Esto no es común. Las producciones de Del Toro aguantan múltiples visionados, pero ninguna a este nivel. Una cosa es querer verla uno o dos años después, y otra es necesitar verla de inmediato. Nos dejó amplia variedad de reflexiones para los días posteriores al visionado. Quizá esa sea la verdadera magia del cineasta.
Esta película te va a hacer reflexionar. Si te gusta debatir y comprender el comportamiento humano, vas a salir con preguntas incómodas. Crear “monstruos” solo porque “se puede”, no está bien, o por lo menos, es uno de los debates que pueden surgir: ¿quién define lo que está bien de lo que no? ¿Existe, acaso, un límite a lo que un humano puede, y debe hacer?
La disfrutarás si solo quieres “ir a ver al monstruo” o porque te llama la estética gótica, pero la exprimirás al máximo si comienzas a cuestionar y analizar tanto las acciones como el trasfondo de las decisiones que toman los protagonistas—y no hablo solamente del doctor Víctor Frankenstein, sino de todos los que dan forma a la creación del “monstruo”.
La esencia de la película es tan simple como preguntarse: ¿quién es el “monstruo” en realidad?
Antes de entrar a los detalles, déjame recomendarte disfrutar este largometraje en una pantalla tan grande como puedas. Aunque está pensada para salir “casi directo” a plataforma, es una cinta que en la gran pantalla luce maravillosa.
DONDE BRILLA
Del Toro se la jugó
La visión de GDT es igual en cuanto a la creación de un ser viviente con retazos de cadáveres. Sin embargo, esta película está dividida en dos partes, siendo la segunda, una absoluta genialidad. Serás transportado a ese mundo, y vivirás y sufrirás los acontecimientos. Se te apachurrará el corazón una y otra vez, y no porque sean sentimientos baratos, sino que estarás cuestionando los hechos y negando con la cabeza mientras piensas lo jodido, injusto y difícil que puede tornarse el mundo para los que por alguna razón, son distintos.
Actuaciones de Óscar
Queda la impresión que Del Toro los escogió a mano, como le gusta hacer todo: artesanalmente.
Oscar Isaac está tremendo como el doctor Frankenstein, contagiando con sus discursos que prometen un futuro alentador en medicina y una actitud de alguien seguro de sus habilidades, más allá del conocimiento tradicional y conservador de los médicos del siglo XVIII (1790, aprox).
Jacob Elordi es un magnífico “monstruo”. Su caracterización es impecable, te hace creer que realmente existe. Sabrás por qué cuando conozcas a esta versión de la criatura.
Otro que, desde las sombras, calladito pero majestuoso, el señor Christoph Waltz en su papel de Harlander, un personaje misterioso que se introducirá en la historia con timidez hasta alcanzar la cúspide de su objetivo. Es tremendo, tanto el personaje como el actor.
Estética gótica impecable
Tenemos la fortuna de que exista un Guillermo del Toro que gusta de tomar obras que demandan amor al cine para lograr la ambientación que desea. Mientras más manual sea, mejor. Así lo ha dejado saber el jaliciense en cada ocasión que puede. Los escenarios en los que se desarrolla su obra logran transmitir tanto el frío de aquel páramo de las escenas iniciales como la soledad de Víctor en su torre, mientras él encuentra la manera de llevar a cabo su misión.
Las carretas, calles, vestimentas y maquillajes. Todo es perfecto.
En Frankenstein lo tenemos todo: una manera distinta de contar la historia. Actores que desbordan talento en cada expresión, cada diálogo, y una puesta en escena de clase mundial.
DONDE TROPIEZA
El Doctor Frankenstein tiende a ser odioso conforme la película se dirige hacia la primera hora cumplida. Pasa de autoconfianza a ser un necio, testarudo y cansino. Menos mal que justo cuando más odioso se pone, entra en acción la segunda parte.
De hecho, la segunda parte (sabrás cuál es cuando la veas), es la que recupera todos los puntos tras una primera mitad de ritmo semilento. Quizá es porque la historia de Frankenstein es de sobra conocida, y “más o menos se sabe que va a pasar”.
Este es quizás el único pero de la película. Aunque claro, también dependerá del criterio de quien está frente a la pantalla. Algunos pensarán que la actitud de Víctor está exagerada, mientras que a otros les puede parecer precisa y en su justa dimensión.
LO QUE PERMANECE
Frankenstein trasciende el concepto de “película”. Te invita a reflexionar sobre nuestras costumbres y complejos como humanos. ¿Está bien hacer lo que hizo Frankenstein? ¿Por qué la humanidad es como es? Si solo buscas entretenerte dos horas, te parecerá “buena” y ya. Pero si andas buscando respuestas, saldrás con preguntas incómodas.
Frankenstein es una obra que invita al análisis y reflexión de nuestras acciones como especie.
CALIFICACIÓN CRONOVERSO
Guillermo del Toro merece reconocimiento absoluto, más que nunca.
Sus apuestas son arriesgadas. El tipo vive para el cine. Para sus monstruos. Es el mejor de todos.
Su obra Frankenstein es la cúspide de su carrera cinematográfica.
Cuando se hablan de “la magia del cine”, estoy seguro que se refieren a esto.
El CRONOVERSO le da una calificación de 5 cohetes 🚀 de 5. Y si tuviéramos 500, se los daríamos.
Cuando vayas a ver esta película, te recomiendo dejar tu celular apagado y concentrarte en lo que vas a ver. No te dejará indiferente.
Recomendación Adicional
Si quieres más películas que invitan a la reflexión, no te pierdas esta reseña de Edén, en Prime Video. Tiene un elenco envidiable.








